Un blog de Mari Patxi Ayerra, que trata sobre la vida, la familia, la pareja, los amigos, … Dios

Después de haber celebrado un montón de fiestas navideñas, durante 65 años, me he enterado que, como consecuencia de la crisis económica mundial, tan brutal, que estamos viviendo, en vez de volver a representar otro ensayo de la navidad, y ya que el pasado diciembre fue el ensayo general, por lo visto, este año se va a producir la navidad auténtica.

 No me he enterado demasiado bien, pero, como hay tantos avances tecnológicos, tantos descubrimientos científicos impresionantes y tantas personas llevando a cabo exhaustivos estudios sobre la situación de la humanidad, creo que se ha inventado una especie de perfume que, lanzado al espacio, purifica la atmósfera que envuelve el globo terráqueo y produce un efecto estimulante, compasivo, revitalizante, sosegante, conciliador, armonizador, universalizador y justo al que lo respira.

 El tema es serio, pues, resulta que unos cuantos científicos inquietos, soñadores, investigadores, gente de fe en el género humano y sensibles a los gritos de parto con que hoy gime la humanidad, han inventado un producto que, inhalado, producirá un cambio inmediato en el corazón de las personas, que afectara a su propia vida, estructuras sociales y realizaciones humanas, de forma que el bien común será prioritario en la forma de ser y actuar de todos.

 En resumen, se trata de un artilugio que con un solo clic que se de, en cualquier parte del globo terraqueo, envolverá la atmósfera de esta especie de “perfume emocional” que llegará a todos los seres humanos, los cuales nada más inhalarlo, sentirán una agradable y definitiva transformación del sentir personal. Será como si se llenaran de la seguridad de saberse hijos de Dios y sentirse hermanos de todos los hombres y mujeres de la tierra. También experimentarán que Dios se hizo hombre en Jesús, para enseñarnos la mejor manera de vivir, para contarnos cuánto nos quiere Dios y el gran sueño de felicidad y plenitud que tiene para todos los seres humanos. Inmediatamente se abandonará todo lenguaje lírico y poético sobre el amor, que con frecuencia oculta el auténtico mensaje de Jesús y se hará realidad la fraternidad, el reparto de los bienes del mundo, con justicia y habrá, por fin, comida, trabajo y goce para todos los seres de la tierra y se amará de verdad, en la vida de pareja, en las familias, en el trabajo, en la calle, en los gobiernos, y todo el mundo tendrá música en el corazón, se le llenará el cuerpo de risas y la boca de cantares. Desaparecerá toda pobreza, se aliviarán todos los sufrimientos, se reestablecerá la dignidad a los pobres, se descubrirá que vivir es apasionante y que uno puede ser feliz a tope y hacer felices a los demás, compartiendo los bienes, dando limosna de lo de dentro, confidenciando la propia vida, generando amistad y encuentros por doquier, sintiendo la misma felicidad de los pobres al ser libres y necesitar poco, para que haya de todo y para todos, como respuesta al sufrimiento y problemas de tantos hermanos que antes no podían cubrir sus necesidades básicas, ni tener una vida digna.

 Con estos sentimientos tan puros en el corazón de las personas, ya no se quedarán tranquilos y satisfechos con ser buena gente, sino que sentirán las necesidades y problemas ajenos como propios y se comprometerán todos en resolverlos, hasta que no quede en toda la humanidad un solo ser que viva una situación injusta, explotación, necesidad, soledad o tristeza, porque todos, hechos una piña, se ayudarán entre sí a levantarse el ánimo, la casa, la salud o la familia.

 Un perfume embriagadorY con estos estímulos en el corazón, habiendo desaparecido toda vanidad y codicia, habrá para todos menores jornadas laborales, que coincidirán con las de los estudios y habrá tiempo para hacer familia, tener ocio, sosiego, descanso y reflexión. La ilusión será contagiosa y todos, todos, todos, vivirán felices y contentos, inventando juntos el futuro, tan opuesto al sistema anterior, seguirán aumentando los sueños y encontrando los pequeños trucos para hacer de la propia vida una obra de arte y de implicarse para que la de los demás también lo sean. Y gozarán una alegría nueva, al no sentirse nunca más huérfanos, sabiendo que tienen un Padre que les quiere tanto. Todo esto se irá preparando a últimos de noviembre y se logrará del todo esta NAVIDAD 2011.

En cuanto tenga más noticias os las confirmo. Os mantendré informados. Mientras, ahí va un abrazo,

                                               Mari Patxi

Una cristiana de base

MPatxi Xtna de baseMPatxi Xtna de base

Querido Dios

Querido Dios:  hoy me dirijo a ti en mi correspondencia porque ando un poco preocupada por las  cosas del querer y de la sexualidad. ¡Me encuentro tanta gente que tiene  tatuado en el inconsciente que su corporalidad está reñida contigo! que cree  que tú andas vigilante para pillarnos en falta, como si nos hubieras dado el  cuerpo nada más que de adorno y todo lo que se haga con él está mal visto por  ti…!

Conozco a cantidad de parejas que no terminan de gozar de su encuentro sexual porque tu  fantasma está entre los dos, tu perenne enfado y tiranía por lo que no es  políticamente correcto para ti, anda siempre rondando su juego sexual, su  comunicación corporal. ¡Qué pena que desconozcas cómo nos sueñas felices y como  nos llenas de pasión por la vida, cómo nos plenificas e impulsas hacia la  plenitud!…

Yo  querría gritar a todos los vientos que tú nos has dado este cuerpo para querer, que tiene miles de terminaciones nerviosas y posibilidades de comunicación que  le hacen embellecerse, expresarse, encontrarse y fundirse en un abrazo y en una  entrega completa y plena como es el amor que tú nos enseñas. Una  característica que nos diferencia de los animales y con la que nos has dotado a  los seres humanos es que podemos comer sin tener hambre y hacer el amor en todo  tiempo. Y además  tenemos el salero de embellecer cada necesidad que tenemos; para la de guarecernos del frío inventamos la  decoración, para la de abrigarnos tenemos la moda, para la de alimentarnos tenemos la gastronomía, para la necesidad de cobijarnos creamos el arte, y así  sucesivamente.

Me gustaría proponer que igual que en la gastronomía el que más y el que menos va haciendo sus pinitos de romper con la rutina en la comida, añadiéndole una dosis de variedad y estética, en la sexualidad también fueran dando pasos de crecimiento con erotismo, poesía, variedad, placer, ternura, humor y picardía, mientras disfrutan de su cariño y de su historia común. Es el encuentro sexual el único modo de comunicación que se vive en exclusividad porque todas las demás relaciones se pueden repetir, como la amistad, la paternidad, la fraternidad, etc. pero el recorrerse piel a piel, descubrirse, conocerse, hacerse experto en uno mismo y en el otro, esa magia de belleza y expresión sublime del amor, sólo se da en el encuentro afectivo sexual.

En muchas mentes femeninas todavía anda paseándose el fantasma de Eva, aquella  mujer maléfica que indujo al varón a caer en el deseo sexual, y frenan toda creatividad y espontaneidad que les brota del alma, en aras de una fidelidad a ti, Dios, que te imaginan alérgico al amor, al erotismo y al divertido juego de dos cuerpos y almas que se ríen al unísono entre caricias y arrumacos. Y ahí andan muchos hombres, convencidos también de que a ti no te van estas cosas, aguantando aburrimientos y rutinas, y algunos de ellos escapándose a vivir sus  fantasías fuera del hogar o borrándolas de su mente como si de enfermos sexuales se tratara, no vaya a ser que tengan razón tus representantes, que casi siempre suelen tocar estos temas para expresar tu furor… o para manipular al personal, ellos, los célibes, los que no deberían tener ni idea de esto, porque se les supone inexpertos en la materia. He de decirte, Señor que a vivir bien la sexualidad se va aprendiendo con los años de vida en común, de ternuras y juegos.
Perdona que me meta con tu gente, los expertos, esos que han controlado las conciencias del personal en este tema del sexto, sin t, del sexo, y curiosamente se han metido menos con la solidaridad, la economía y la justicia, algo que es mucho más grave y urgente en nuestra vida de cristianos.

Bueno, no son todos los tuyos, los anunciadores de tu buena noticia, los que malforman conciencias, pero han sido muchos y yo me enfado cada vez que conozco un nuevo caso, y ahora estamos en tiempos en que se está retrocediendo en esto de hacer a los cristianos libres, adultos y maduros y se nos vuelve a infantilizar y a hacernos dependientes … Eso tienes que reconocerlo, Dios mío, que tienes un problema serio con tu Iglesia, que se te está encogiendo y volviendo conservadora en muchos rincones de nuestra tierra, en vez de ser liberadora y
dinamizadora de vida en abundancia.

A propósito de esa vida en plenitud que tú Jesús viniste a proponer, he de decir que tiene mucho que ver con el vivir intensamente todas las facetas de la persona. Y la sexualidad es una de ellas. No puede una persona ser madura si no se lleva bien con su cuerpo, si no lo reconoce como su tarjeta de presentación y sabe utilizarlo para comunicarse lo mejor posible, para gozar, sonreír, abrazar, seducir, descubrir… y muchos verbos más que tienen que ver con hacer el amor con los cinco sentidos, bueno, con los siete, porque también es necesario usar el sentido del humor y el sentido común.

No sé si me pasaré un poco, Señor, pero en mis charlas recuerdo que al caer de la tarde, cuando nos examines del amor, nos preguntarás por todas esas veces que hemos sido sosos en el amor, perezosos, poco creativos, apresurados, distraídos, rutinarios, que no nos hemos entregado del todo porque estábamos divididos, pensando en otras cosas en vez de ocuparnos en dar nuestro amor del todo y saber recibir al otro del todo.

Hoy te pido, Dios mío, que cures a la gente de esos miedos inconscientes que les impiden amar a fuego lento y con ternura, y que les ayudes a descubrir que el orgasmo lo inventaste tú y que estos cuerpos tan complementarios nos los has regalado para hacer que nuestras historias de amor y juego sexual duren hasta el fin de nuestros días, de los que brote la ternura, la chispa del encuentro y el agradecimiento a ti que nos has hecho únicos y mágicos.

No dejes de ocuparte de tu gente, de la que aún no está reciclada en estos temas y anda llenando de culpa y escrúpulos a la gente, hasta el punto de hacerles alejarse de ti del todo, por vivir una vida sexual plena. Hay que recuperar a esos hermanos alejados por una información equivocada. ¿Cómo lo podríamos hacer? Yo voy contando a mis amigos lo bien que has hecho las cosas y lo que te gusta que nos queramos bien. Un abrazo
Mari Patxi                                                       REVISTA HUMANIZAR


4 Queridos medios de comunicación: Sí, os escribo a todos juntos, radio, televisión, red, prensa y publicidad, porque entre vosotros hay una complementariedad con respecto a mí que no me favorece en exceso. Quiero deciros que yo, la sexualidad humana, soy importante y preciosa y me molesta  verme banalizada constantemente y utilizada para a través mío vender casi de todo.

Yo tengo que ver con la atracción que sienten las personas entre sí y con esa comunicación afectivo-sexual que une el cuerpo y el espíritu, pero vosotros  queréis hacer creer que sólo tengo que ver con la belleza, la utilización del cuerpo del otro y el desahogo físico. Y me molesta, he de reconocer que me  fastidia bastante verme manipulada en una parada de autobús para vender una exquisita fragancia, que nada tiene que ver con la maravilla del olor de los  cuerpos en el amor, ni con la perfección corporal a la que vais induciendo a la gente que hace que el 99% de las personas se sientan insatisfechas por su  lejano parecido con los preciosos cuerpos que exhibís en los anuncios para ofrecer otro producto.

Me da rabia que para vender un coche mostréis a una señora estupenda que va haciendo un despacioso estrep-tease, hasta que termina desnuda en su coche y, entonces vosotros decís la marca, para que se nos quede grabada en la memoria, pero con lo que habéis estado jugando mientras es con la atracción entre las personas, con el juego de la seducción que prepara para el encuentro sexual y que ya lo es en sí mismo.

No  me parece bien que se me ofrezca de forma cutre y ordinaria en la red, porque yo soy algo nuclear para la persona y más aún para el encuentro y la comunicación del amor en la pareja. Vosotros os empeñáis una y mil veces en divulgar primeros planos morbosamente obscenos, en los que apenas hay belleza ni relación sino sólo gimnasia forzada y de mal gusto. Pero con ello encabritáis las hormonas de los más jóvenes o distraéis a los que en vez de vivir un amor pleno y feliz, se satisfacen creyendo que es sexualidad sólo corporal lo que necesita el ser humano. E inventáis orgías que despiertan el apetito físico, e imágenes que se enredan en la mente de manera obsesiva, en lugar de presentar buenas películas que hablen de mí con naturalidad y exquisitez, como algo maravilloso que forma parte del ser humano y que potencia la atracción de los cuerpos y el encuentro desde los adentros de la pareja.

No sé defenderme bien, estoy tan acostumbrada a ser mal tratada, a ser descalificada, a confundirme con algo malo e incluso denominado “pecado” o falta…. Es como si yo desagradase a Dios, cuando ha sido El mismo el que me ha creado, el que me ha incluido en la plenitud del ser humano para que, cuando me viva a pleno pulmón, se convierta casi en divino, mientras se entrega del todo, ama y juega con pasión, disfruta de las caricias y del contacto físico, gozando y recibiendo, en un encuentro que sólo en esa dimensión es completo y pleno.

Vosotros sabéis muy bien que la información y la educación sexual  han pasado de ser una tarea propia del ámbito privado de la familia y del entorno más íntimo, a formar parte también de la vida social, cultural, política y educativa. Pero vosotros ganáis la partida porque tenéis mucho espacio y una gran capacidad de persuasión, de forma que ya pueden estar contando los padres y el colegio la belleza del encuentro sexual, que si vosotros decidís presentarme de forma competitiva, morbosa, gimnástica y ajena al amor, es difícil desaprender todo aquello que dejáis vosotros tatuado en la mente, en la retina y en las emociones del oyente, lector u espectador.

En nuestra cultura no se suelen expresar los sentimientos ni vivencias interiores, ni se habla de la propia sexualidad, no sólo los niños sino tampoco los adultos. Muchas personas tienen dudas sobre su propia vivencia sexual, pero no encuentran el lugar para expresar sus sensaciones, incomodidades, ansiedades e incertidumbres. Por eso se habla de mis temas sólo trivializándolos, con un tono jocoso y superficial, como si no les afectara lo más mínimo y dando por supuesto que todo lo tienen resuelto.

Como en la mayoría de las facetas de la vida, uno está aprendiendo y desaprendiendo siempre, y la sexualidad no se queda atrás. Soy un tema que necesito ser desculpabilizado, embellecido, liberado y rescatado como un tesoro de la persona que lo vive con un alguien especial con el que se comunica a un nivel total, como no lo hace con ningún otro ser humano.
Se necesitan desaprender conceptos sórdidos, rutinas, descalificaciones, tabúes y recuperar poesía, belleza, sorpresa, intimidad, misterio, gozo y divertimento, sabiendo que todo esto que viven estas dos personas Dios lo está bendiciendo y potenciando, como todo lo que es amor y bienestar.

Mucha gente tiene ligado a Dios su escepticismo, su aburrimiento o su desinterés sexual y yo estoy convencida de que, cuando al atardecer de la vida, El les examine del amor, preguntará por las veces que han sido aburridos, sosos, roñosos en la entrega, poco implicados, pudorosamente acaparadores de rincones de su cuerpo y alma, que deberían haber entregado del todo para fundirse en un amor, así, a lo grande y con mayúsculas, que haga feliz al otro y al tiempo les haga aún más a ellos mismos.

Todas estas cosas me gustaría que transmitierais los medios de comunicación de otra manera. Hay  canciones preciosas, que educan para el amor y la sexualidad, pero que pasan desapercibidas porque la mayoría aceptan esa oferta de sexo light que es la que se maneja en vuestra vida cotidiana. Todos saben chistes que mantienen los papeles típicos de hombres
“tarzanes” y mujeres “paralíticas”; todos conocen a los que siguen valorando la genitalidad por encima de todo, el tamaño y la cantidad de las relaciones, pero en sus reuniones de amigos no son capaces de hablar en serio de lo importante que es la calidad del encuentro sexual, de cómo se va consiguiendo el acople de los cuerpos y de los ritmos y de qué es lo que les ayuda y hace crecer en este tema.

En este momento de la historia es positivo que se hayan desaprendido cosas que me presentaban como falta o pecado y, afortunadamente, se va aceptando y respetando la homosexualidad. Pero la rapidez de los cambios en la forma de vivir y el “todo vale” del presente dejan a las personas desconcertadas en su vivencia de la sexualidad, lo que les lleva a generarse constantes necesidades e insatisfacciones, como si de un producto más de consumo se tratara, en vez de vivirme cada día mejor, dejando sentir y expresarse a sus más de tres metros y medio de piel, que es su gran órgano sexual para el encuentro y el gozo. Yo quiero pediros a todos los medios de comunicación que caigáis en la cuenta de vuestra importancia en este tema, de cómo sois los que vais creando pensamiento y estilo, los que contagiáis valores. Y no es que esté yo queriendo escaquearme de mi tarea, no, lo que estoy haciendo es haceros cómplices de esta gran labor educativa que nos queda por transmitir, de retaros a que no os conforméis con despertar deseo sexual y dar unas cuantas pistas físicas, sino que tratéis a la
persona en su totalidad y sea a ella completa a la que os dirijáis; que valoréis que el ser humano es su cuerpo, pero también su mente y sus relaciones y su parcela espiritual, donde reside su interioridad, donde se pone en contacto con lo mejor de sí misma. Comunicaos hasta ahí, al hondón del alma, donde se generan los auténticos valores, de donde brota el amor, ese que
sabemos hace plenamente felices y todos quisieran lograr.

Medid el alcance de vuestra publicidad y de los valores que transmite; buscad los mejores profesionales que hablen con claridad “de todo” lo mío, pero liberando y dignificando a la persona, elevándola a la categoría de sagrada, de dueña y señora de su historia personal y de pareja. Abandonad esas imágenes de sexo robado, de urgencia del encuentro sexual en el que uno al otro parece que se devoran y se arrancan la ropa porque no pueden controlar su deseo, mientras saltan botones por los aires y caen al suelo echas jirones las prendas hasta que consiguen una penetración rápida que les hace recuperar otra vez su ser persona, dueña de sus actos. Esa no soy yo, esa es una imagen peliculera que se sigue ofreciendo y que todos sabemos que nada tiene que ver con lo que vive una pareja normal, pero incita a los primerizos a creer que tienen que comportarse como animales en celo más que como personas exquisitamente amorosas y divertidas.

Desde aquí reivindico mi belleza, mi poesía, mi diversión, goce y encuentro profundo. Protesto por el mal uso que se hace de mí en el lenguaje, en las imágenes y en los chistes y os animo a que os quejéis cuando sea mal tratada, para que me conozcan las nuevas generaciones como algo valioso, importante y mágico que posee el ser humano para su plenitud y felicidad. Gracias por leerme

La sexualidad                                                                             REVISTA HUMANIZAR

Querida pandilla: Os veía esta tarde en grupo, achuchándoos unos a otros, riéndoos y comentando la vida. Se os veía contentos y vuestros cuerpos reflejaban la edad pletórica en que estáis, vuestras hormonas alteradas os hacen atraeros los unos a los otros y jugar el juego de la seducción y del coqueteo constantemente. Es así de maravillosa la naturaleza y vuestros cuerpos y personalidades están preparándose para vivir en pareja y para continuar la especie.

Me moría de risa cuando contabais que os habíais presentado desnudos a una tienda de la que habéis salido vestidos, junto a otros 500 jóvenes, aunque el premio de entrar desnudos
y salir cubiertos con la ropa de su marca comercial sólo admitía a 200 personas. ¡Genial! Me parece una forma divertidísima de hacer publicidad y me parece que vuestra naturalidad para mostrar vuestros cuerpos es muy sana, pero… tengo alguna duda por ahí detrás que me ronda y os la comparto.

Me gusta veros tan divertidos y cariñosos, pero me llama mucho la atención el poco pudor que tenéis para vuestras manifestaciones afectivo-sexuales. Dos de vosotros, ajenos a la conversación del grupo, os comíais a besos, os acariciabais por todos los rincones y los demás parecían prescindir de vosotros y de vuestros juegos. Yo pensaba si ese momento tan fuerte de afecto, sexualidad y comunicación, no requeriría un poco más de intimidad… Porque cuando uno está en grupo lo mejor que puede hacer es saber estar con todos, incluir a todos y, si está emparejado, con una mano estar abrazando o expresando tu vínculo afectivo con esa persona y con la otra estar abierto a los demás, no encerrados en vuestra comunicación de a dos sino atentos al grupo y a su marcha, para no hacer de menos ni a uno ni a los otros y para no molestar a nadie. Alguien puede sentirse incómodo por vuestro maratón de efusividad y a mí me extraña, que a vosotros no os resulte molesta la presencia del resto de la pandilla.

El amor es precioso y siempre da gusto verlo, a no ser que uno tenga un problema de rechazo o esté viviendo un momento de dolor o de desencanto y esto le haga sufrir. Estamos hechos para el encuentro, para la relación, para emparejarnos y vivir un amor especial con alguien en exclusividad, y a todos nos sienta bien, e incluso nos genera alegría interior, ver a los otros quererse, del mismo modo que ver sufrir nos produce dolor. Pero en nuestra sociedad suele ocurrir, que es tan frecuente ver a parejas jóvenes “enganchadas” en manifestaciones afectivas
eternas, como ver a las parejas maduras “desenganchadas”, alejadas, como disimulando el amor y la atracción que existe entre ambos. Y tanto una cosa como la otra no son del todo sanas.

Un importante estudio sobre el amor dice, que está compuesto de solicitud, afecto e intimidad. Os lo explico, para que no os suene teórica la idea. Solicitud es atención al otro y a sus necesidades y deseos, ocuparse y preocuparse de lo que necesita. El afecto es desear estar con el otro, querer permanecer junto a él, en cercanía. Y por último intimidad es, no sólo estar
junto al otro sino escucharle y prestarle toda tu atención.

Porque el encuentro sexual tiene su dosis de misterio, es la danza del amor que podría compararse a una escalera que se va subiendo poco a poco en la que al término de la misma existe una puerta, que sería el coito. Todos sabemos cómo es este final, pero también conocemos el primer peldaño de una relación, ese rozarse mano con mano que le pone a uno los pelos de punta y le da un escalofrío que le recorre desde el dedo del pie al último cabello de la cabeza, y que es ahí donde comienza la atracción de los dos. Entre el primer escalón y el último hay muchos peldaños de ternura, comunicación, caricias, recovecos, confidencias, recorrerse, sentirse, gustarse el uno al otro… Y como la naturaleza está tan bien inventada, todo ese juego amoroso es el que va dilatando a uno y a otro para llegar a ese orgasmo pleno que sería el final de la escalera. Del número de peldaños que tenga cada relación amorosa, del tiempo y el interés que nos dediquemos, del cuidado del otro, del saber pedir lo que uno necesita, de ser exquisito y variado en los detalles, de la no precipitación, depende nuestro éxito final. Hay relaciones tan rápidas, tan urgentes, que se fuerza esa puerta de entrada, saltándose peldaños y esa relación es dolorosa, ya que no se ha preparado con la ternura y el juego anterior. También comenzar nuestra relación por los últimos peldaños, sin haber cuidado  ternuras preliminares, dificulta la “armónica entrada de los dos por la puerta grande”. Y para toda esta
danza del amor se necesita intimidad, privacidad y atención total del uno al otro.
Por eso no entiendo las relaciones afectivo-sexuales masivas, ni las exageraciones en manifestaciones, gestos y posturas que requerirían vivirse en un clima romántico de intimidad,
de exclusividad y de entrega total. Claro que el modelo de sexualidad que se nos ofrece en los medios de comunicación es así; simplemente genital. Te veo, me gustas, me apeteces e intento tener una relación sexual contigo… sin más… como si buscaras compañero de patinaje o de partido de tenis… Luego te dejo y no ha pasado nada entre nosotros. Pero es que hacer el amor no es algo que se haga sólo con el cuerpo. En ello entra nuestra mente, todo aquello que pensamos, los valores que tenemos, nuestra capacidad de encuentro, relación y la intimidad compartida. También entran en juego nuestros valores y nuestros sueños. Si trato a la otra persona en plan de “usar y tirar”, habré llegado hasta el último rincón de su cuerpo sin dejar nada de mí en ello. Y me marcharé a buscar la siguiente relación sexual, ya que en ella no he puesto nada más que mi biología… el resto de mi persona me la he dejado en casa. No se ha implicado en esta aventura amorosa… o quizás más bien sólo gimnástica.

Pero la sexualidad no se desarrolla plenamente si no se vive de manera integral, es decir, implicando a todas las partes de la persona, abarcando su dimensión corporal, mental, social y
espiritual. Y el otro tipo de relaciones solo físicas nos dejará insatisfechos, solos y vacíos. En cambio, el encuentro total, el hacer el amor nos deja con sensación de complicidad, de desear volver a fundirse el uno en el otro en cuerpo y alma.

Muchas personas  contabilizan sus encuentros sexuales por la cantidad, en vez de tener en cuenta la calidad. Se habla mucho, mejor dicho se presume mucho, de actividad y habilidad sexual, como se comentan los viajes o las comilonas…Y con el amor ocurre como con la comida, que cuando uno se levanta satisfecho de la mesa no está pensando en volver a comer de nuevo. Cuando se vive un encuentro profundo, se goza del placer de la fusión de los dos, se siente uno íntimamente unido al otro con sensación de complicidad, amor, ternura y plenitud. Además es con la única persona con la que vives esa parcela completa de tu vida, a la que le entregas del todo, en alma y cuerpo, y al otro le ocurre lo mismo. Es como pisar un terreno sagrado, mágico, precioso… aunque algunos lo quieran envolver en vulgaridad, obscenidad y superficialidad.

No sé si mi carta de hoy es demasiado larga. Mi idea era sólo invitaros a vivir el amor, a no gastaros en encuentros superficiales y gimnásticos porque os arrastra la moda o la pandilla. ¡Hay tanto dolor en una sexualidad mal vivida, por no haberse iniciado adecuadamente en el amor…! Sed los dueños y protagonistas de vuestra propia historia y vivid siempre lo mejor, lo que os deja bien y os hace sentiros personas en plenitud. ¡Vaya rollo que os metido! Y todavía se me quedan cosas pendientes. Un abrazo

CINCO COSAS PARA DESAPRENDER:

1.- Los encuentros sexuales se miden por su cantidad no por su calidad.

2.- La persona que más farda de su vida sexual es la más activa y divertida en el sexo.

3.- La naturalidad en la afectividad y sexualidad es vivirla en cualquier lugar y situación.

4.- Los jóvenes se quieren más porque se tocan más.

5.- Cuando uno es mayor pierde el interés sexual.

CINCO COSAS PARA TENER EN CUENTA:

1.- La persona está formada por su cuerpo, su mente, sus relaciones y su espiritualidad.

2.- La sexualidad es una dimensión importantísima de todo ser humano.

3.- Hay que tener buena relación con el propio cuerpo y aprender, cada día más, a gozar y hacer disfrutar más del encuentro sexual.

4.- El amor está compuesto por solicitud, intimidad y afecto.

5.- No se nos ha educado para la intimidad, para hablar desde los adentros.
Mari Patxi                                                                                                                                        REVISTA HUMANIZAR

CARTA A MIS HIJOS MARTA y JAVIER

     Queridos hijos:
esta carta va dirigida a los dos, porque nacisteis el mismo día. Sé que sois muy distintos y  que no os suele gustar leer las mismas cosas, pero en esta ocasión quiero que vaya dirigida a los dos precisamente por eso, por que sois tan maravillosamente distintos por vuestras diferencias de mujer y de hombre. Me parece importante que tanto uno como otro tengáis una buena relación con vuestro cuerpo y conozcáis su funcionamiento así como el del otro sexo.

Llegasteis a este mundo uno detrás de otro, con unos minutos de diferencia. Ya dentro de mí estaban vuestros cuerpos juntos. Luego habéis jugado durante mucho tiempo juntos y amigos, hasta que las diferencias os separaron. De pronto un día a ti Marta, tu hermano te resultaba un poco “burro” y a ti Javier tu hermana te parecía “mimosa”. Uno tenía preferencia por los coches mientras que otra quería jugar a las mamás con todo lo que tenía alrededor.

Crecisteis juntos, compañeros de juegos y de colegio, pero es ahora cuando más se diferencian vuestros cuerpos. Tú, Marta, te estás haciendo mujer. Tu cuerpo se va curvando, se está poniendo precioso, atractivo, femenino. Van tomando forma tus pechos, que se adivinan bajo tu ropa, nace vello en tu pubis y en las axilas y pronto tendrás la primera regla. Todo esto parece un poco caótico, pero es lo normal.

Mientras, tú, Javier, también vas cambiando, no sólo porque te crecen brazos y piernas, manos y cuello demasiado deprisa, como a tu hermana, sino que también tu pene está creciendo y dejándose notar, al igual que los testículos. También tus axilas y tu pubis se han cubierto de un vello. Pero es tu voz lo que más se nota distinta en esta época de la vida. Parece que todo tu cuerpo de hombre grita que ya no eres un niño.

Lo que está ocurriendo en vuestro cuerpo es que el organismo está poniendo en marcha un nuevo sistema hormonal. Es posible que os sintáis un poco torpes en este cuerpo nuevo. Os miraréis una y otra vez en el espejo, controlando la forma y el tamaño. Quiero recordaros que vuestro cuerpo se va preparando para el amor, para la comunicación, para el encuentro hombre y mujer. Todos los cuerpos son diferentes. No hay dos mujeres con el pecho igual, como no hay dos hombres con el mismo tamaño de pene. Os recuerdo a los dos que el tamaño no guarda relación con el placer sexual.

Vuestro cuerpo se está transformando, pero también dentro de vuestra personalidad se está produciendo un cambio tremendo. Ya no pensáis ni sentís de la misma manera. Ya vais teniendo vuestra propia opinión en muchas cosas. Os gusta contrastarla con la de los adultos y eso está muy bien, para que cada uno os hagáis un ser independiente, que sabe ocupar bien su lugar en el mundo, que está reservado sólo para él.

También habrá momentos en que nos os aguantéis a vosotros mismos. Estáis raros, picajosos, susceptibles y maravillosamente encantadores al mismo tiempo… Es normal, todos hemos sido un poco insoportables en la misma etapa de la vida y todos tenemos derecho a cambiar de humor. Pero en vuestra edad se nota mucho más y eso os hace sentiros mal. No pasa nada, aunque a veces nos impacientemos, que sepáis que nos tenéis incondicionales a todos los de la familia. Os ayudaremos a pasar esta etapa lo mejor posible y recordad que a vuestros hermanos también les llegará.

Cuando tengáis ratos de melancolía o deseéis encerraros en un mutismo total, para no ver ni oír a nadie, pensad que es vuestro lío psicológico natural el que os mantiene así, pero no os toméis demasiado en serio. Al momento siguiente posiblemente estéis de nuevo encantadores y dicharacheros.
Ser adolescente significa sufrir y disfrutar, amar y odiar, quererlo todo de una vez o pasar olímpicamente de todo lo que te rodea.

Queréis aprenderlo todo, vivirlo todo, verlo todo…, es vuestro derecho a la experiencia, a la vivencia, a conocer y disfrutar, ya que en cada uno de vosotros hay un mundo interior y exterior por descubrir y queréis hacerlo solos. Pues sabed que aquí, muy cerquita, está vuestra familia que os quiere, confía en vosotros y os tenderá una mano siempre que lo necesitéis.

Creced, disfrutad, amad mucho. Aprended los dos cómo es el cuerpo de una mujer. El milagro que se produce cada mes dentro de su cuerpo, preparado para la maternidad, como se prepara la habitación a un invitado que anuncia su visita. Luego no viene y se renueva el dormitorio. Eso pasa con la sangre que regla la mujer cada ciclo y que volverá a acumularse en espera de ser fecundado. Aprended también lo que le ocurre al hombre con sus poluciones nocturnas que le sorprenden, con su sexualidad más externa que la de la mujer. Es precioso pensar que cada uno de vosotros podría vivir un día la maternidad o la paternidad, si así lo decidís. Vuestro padre y yo tuvimos la suerte de vivir la espera de vosotros dos, que ocupabais más sitio que otros, dabais más guerra que otros y costó sacaros adelante. Hoy nos parece mentira que aquellos dos seres os hayáis transformado en ese hombre y esa mujer que tanto ocupan en esta casa..

Los hombres y las mujeres somos muy diferentes, incluso en alguna etapa de la vida parece que somos incompatibles… pero no es así. Dios nos ha creado complementarios, con unas capacidades especiales a cada uno. Y cuando en el encuentro hombre y mujer cada uno ayuda al otro a sacar lo mejor de sí mismo, los dos se vuelven unos seres fantásticos, completos, armónicos y plenos. Porque las mujeres tenemos unas cualidades femeninas, como son la ternura, la estética, la sensibilidad, y los hombres otras cualidades masculinas, como la lógica, la concreción, la racionalización. Pero dentro de cada persona están dormidas esas capacidades del sexo contrario y al vivir el amor la mujer se hace más práctica, más astuta, más racional y el hombre se hace más sensible, más tierno, más exquisito. Y esa es la maravilla de la pareja, que hace a cada uno aún mejor.

Javier, respeta a todas las chicas con las que trates como te gusta que respeten a tu hermana y tú, Marta, haz lo mismo, trata a todos los chicos como Te gustaría que tu hermano fuera tratado. Pensad que los cuerpos y la personalidad de los demás son tan sagrados como los vuestros.

La sociedad gasta muchas energías en marcar la diferencia entre hombre y mujer, pero no ayuda nada a que nos complementemos, a que nos hagamos amigos, a que nos hagamos el uno al otro más pleno, más persona. Vosotros dos, Marta y Javier, sed de los que construyen una sociedad nueva, donde vivan bien hombres y mujeres, porque todos nos ayudemos a crecer, a desarrollar lo mejor que llevamos dentro y a vivir nuestra propiainclinación sexual, que no todos la vivimos de la misma manera.

Este mundo os necesita. Quizás cada uno de vosotros forme una familia donde se viva el amor, donde nazcan unos hijos felices, constructores de ese mundo nuevo que está por hacer, porque, se me había olvidado recordaros, que el mundo anda muy pachucho, que hay mucha desigualdad social, sexual, racial, y que hace falta gente maja que aporte su grano de arena para que esto funcione
mejor.

Hoy le pido a Dios, que os quiere y os conoce todavía más que yo, que os mantenga bien abrazados, que os sugiera el mejor modo de crecer, de amar, de expresar,  de gozar… y que os prepare para que con vuestra presencia desaparezcan algunas de las heridas que entorpecen la felicidad de tanta gente.

Marta, Javier, que viváis la vida con los cinco sentidos, mejor dicho, con los siete, también con sentido del humor y con sentido común. Que no se os quede nada por disfrutar, por amar, por mejorar… Os quiero tanto

MAMÁ

CINCO COSAS PARA DESAPRENDER

1.- El hombre es superior a la mujer en los temas de sexualidad.

2.- Mujeres y hombres siempre estamos discutiendo o buscándonos porque nos interesamos.

3.- Los hombres tienen que aprovecharse de las mujeres y ellas defenderse de ellos.

4.- Los chicos siempre quieren sexo y las chicas tienen que hacer lo mismo para no ser menos.

5.- El otro sexo tiene siempre más suerte. Es un rollo que las chicas se embaracen.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- Mujer y hombre son complementarios y la sexualidad les ayuda en su encuentro y comunicación.

2.- Se nos ha enseñado a hacernos el amor o la guerra, pero no a ser amigos los hombres y las mujeres, que es lo más importante que puede conseguir una pareja.

3.- Hombres y mujeres somos responsables de nosotros mismos y no debemos hacer a nadie nada que no nos gustaría que nos hicieran. Es importante saber respetarse mutuamente.

4.- La relación afectiva-sexual es algo muy valioso y especial que se vive entre dos personas y hay que saber vivirlo con respeto, cariño, responsabilidad y delicadeza. Hay que ser adulto para amar, porque la sexualidad no es un juego de niños, es algo sagrado que brota del amor.

5.- La mujer y el hombre viven la sexualidad de muy diferente forma, ambas son preciosas. Los dos tienen que ser conscientes y responsables de su sexualidad y de las consecuencias posibles.

Mari Patxi                                                                                                                                                                                       Revista Humanizar

1 ESCRIBIR, POR NO CALLAR

Si, mejor escribir de las cosas del sexo que esconderlas, callarlas, envolverlas de oscurantismo y misterio. Por eso me he propuesto conseguir con estas líneas que toquemos los temas cotidianos de la sexualidad con la misma naturalidad con la que ocurren en la vida y con la misma belleza con la que Dios las creó, porque, aunque no lo parezca, fue El, precisamente, el que nos dio estos cuerpos atractivos y nos hizo variados y capaces de seducir y comunicar, para un mejor encuentro de unos con otros y para el disfrute de la pareja y mantenimiento de
la especie humana. ¿No es suficiente importante la misión que la sexualidad tiene en nuestra vida?

CARTAS EN TORNO A LA SEXUALIDAD

Queridos  nietos: Me ha extrañado esta tarde oíros jugar y comprobar cuántos nombres usabais el grupo de niños para denominar los genitales. Es curioso. Sabéis nombrar  perfectamente cualquier parte del cuerpo y todos sus órganos y resulta que para nombrar los relativos a la sexualidad ya vais aprendiendo los sinónimos de mal gusto que utilizamos los mayores.

 

Mirad, es que  en las cosas de la sexualidad, aquellas que nos diferencias a hombres y mujeres, como son el pecho, el pene, la vagina o los testículos, resulta que la gente que siente pudor al hablar de ellos, en vez de hacerlo con naturalidad, los nombra de mil formas distintas, muchas de ellas ridículas y otras feas o misteriosas. Y es que hay personas que creen que le sexualidad, esa atracción que sentimos hombres entre y mujeres, ese juego que hacemos para decirnos el cariño, comunicarnos de forma especial, reproducirnos y sentir placer, es algo malo y que pertenece a la parte oscura y negativa de la persona.

Y me importa  mucho que sepáis, ya desde muy pequeños, que no hay nada malo en el ser humano, que todo es bello y atractivo, que cada persona posee una cualidades y un cuerpo único. Nadie tiene las neuronas ni las células como otro y todos poseemos un atractivo que nos hace especiales e irrepetibles.

Ahora sólo notáis la diferencia de si sois niño o niña en vuestros genitales, pero, poco a poco iréis aprendiendo a comportaron de una manera diferente, según vuestro sexo. Algunas veces hombres y mujeres nos comportamos como si fuéramos enemigos y  como si no pudiéramos entendernos, pero la realidad es que nos atraemos y nos gustamos, como les ocurre a vuestros padres, abuelos y a todas las parejas que tenéis alrededor.

Y porque se atraen y se quieren, deciden vivir toda su vida juntos y de su amor y su juego sexual nacisteis vosotros, como todos los niños del mundo, que nacen del  encuentro de hombre y mujer, de su relación afectivo sexual, que es algo que les une y les pone contentos, que fortalece su relación y su amistad y les hace divertirse juntos y jugar con sus cuerpos y su persona entera.

Poco a poco iréis conociendo cómo están hechas las mujeres y los hombres y cómo se parecen y se diferencian. Pero ahora, como en todo lo que vais aprendiendo, elegid el tener un lenguaje limpio y bonito. Procurad llamar a todas las cosas por su nombre, especialmente a las partes de vuestro cuerpo que son muy importantes y no hay que disimularlas ni ignorarlas. Con esto de la sexualidad pasa como cuando a un niño le dicen que coma “chicha”, en vez de decir carne, como si el niño fuera tonto o incapaz de pronunciar las palabras tal cual son.

Muchos adultos en la sexualidad se comportan como niños y son incapaces de hablar en serio de estos temas y sólo se atreven a decir burradas y ordinarieces, en vez de expresarse como personas inteligentes, que van aumentando sus conocimientos poco a poco, como todo en la vida.

Algunos creen que las cosas de la sexualidad están reñidas con las cosas de Dios, lo que es una barbaridad, pues fue El quien inventó el sexo y el orgasmo y el que dotó al ser humano con este cuerpo y esta personalidad tan bonita y tan única. Lo que a Dios le gusta es que nos gustemos como somos, que nos queramos y que sepamos vivir la intimidad sexual con una persona, no con muchas, pues entonces se pierde capacidad de entrega y de intimidad, así que, de vez en cuando, acordaos de dar gracias a Dios por ese cuerpo único que os ha regalado, de niña o de niño y que un día será de mujer y de hombre, de madre y de padre, preparado para el encuentro y para el amor. Y como las cosas de Dios con lo que tienen que ver es con las cosas del querer, pues es el más interesado en que vivamos una sexualidad feliz, liberadora y entregada.

Yo, desde  aquí, quiero dar gracias a Dios por este cuerpo mío de mujer que ha vivido en sí  mismo el milagro de ser madre tres veces y la de vivir el encuentro sexual con gozo y con pasión, cada vez con más pasión. ¡Qué bien hace Dios las cosas! ¿Verdad?

Os quiero tanto a todos!!!

CINCO COSAS QUE DESAPRENDER

1.- La sexualidad es algo misterioso, oscuro y pecaminoso.

2.- Dios está pendiente de nuestra vida sexual, para pillarnos en falta.

3.- Los órganos sexuales se denominan de muchas maneras, porque es mejor hablar de ello en tono de broma, que llamar a las cosas por su nombre, e intentar vivir bien la sexualidad.

4.- Es pecado mirarse, gustarse, seducir, variar en el juego sexual y disfrutar en pareja.

5.- El hombre es más macho si tiene más deseo y presume de actividad sexual.

COSAS QUE HAY QUE TENER MUY CLARAS

1.- La sexualidad es un regalo de Dios para la comunicación.

2.- Todas las partes de nuestro cuerpo son bellas, dignas y tienen nombre propio.

3.- Dar demasiada importancia al sexto mandamiento es un error cristiano grave, pues las cosas de Dios tienen que ver con el amor, la justicia, la fraternidad, la felicidad y la plenitud de la persona.

4.- Al final de la vida Dios nos pedirá cuenta de si hemos amado de verdad, y utilizado nuestras capacidades corporales para comunicar el amor, para disfrutar y para fortalecer nuestra pareja o hemos sido pasivos o precipitados sexualmente.

5.-  Los temas de sexualidad se deben hablar con naturalidad, pero en clima de comunicación íntima y profunda y no en plan ordinario y jocoso. A veces las personas que tienen problemas con su sexualidad  son las que más hablan del tema en tono de broma o se jactan de ello.

Mari Patxi                                                                                                                 Revista Humanizar

Queridos sobrinos: Contabais el otro día el planazo que tenéis para este verano y me llamaba la atención lo poco que tiene que ver con los viajes que se monta todo el mundo. Vosotros vais a ir de campamento con chavales de familias desestructuradas, a hacerles disfrutar de una experiencia de grupo divertida, solidaria y educativa. Siempre he envidiado vuestra pertenencia a un grupo scout, entre otras cosas porque en mis tiempos no había y es de las cosas que me habría gustado experimentar, igual que vivir una temporada en un colegio mayor y acompañar una jornada de trabajo en un barco de pescadores. Son cosas que habría querido vivir, casi tanto como el visitar el tercer mundo, para dejarme interpelar y convertir por sus gentes, que es algo que haré algún día.

 Os decía que me gusta vuestro plan de vacaciones porque, me parece, que va a ser un verano que no os va a dejar indiferentes. A toda la familia nos interpelan y nos gustan vuestros planteamientos de vivir comprometidos con el mundo y de seguir trabajando para dejarlo mejor de cómo lo encontrasteis, que es el lema scout que os he oído expresar durante toda la vida. Y además podría asegurar que lo habéis conseguido porque se está bien a vuestro lado, cuidáis las relaciones familiares, nos implicáis en vuestras cosas y, con las “jornadas de puertas abiertas” que montáis en vuestros cumpleaños, conseguís que nos conozcamos y queramos todos vuestros amigos, compañeros, parientes y conocidos. No tenéis pudor en contarnos vuestros sueños, demostrarnos vuestro talante austero y pedirnos que no os hagamos regalos, para no fomentar vuestra parcela caprichosa y consumista.

 Es bonita esa opción vuestra de hacer que por cada cosa que entre en vuestra casa, ha de salir otra igual, es decir, que si os regalamos un libro, vosotros regaláis otro, si llevamos unos guantes para la niña, salen otros guantes de la casa y si le llevamos un juguete, ya sabe la niña que daréis otro de sus juguetes a otros niños, para no acumular y no tener tanto de todo. En vuestra casa se conjuga mucho el verbo compartir y hasta los niños pequeños lo expresan con naturalidad y frecuencia. Es importante y un buen testimonio que, en un momento de la historia en el que todos queremos tener de todo, mucho, y ya… vosotros elijáis tener poco y vivir austeramente como valor, como libertad, para caminar ligeros de equipaje y sin agobios de espacio y de chismes.

 Pues en vuestra campaña de vivir felices, de trabajar por la justicia y el bien común, os habéis planteado ir al campamento a compartir con estos niños vuestros días de vacaciones, porque es un gran regalo que hacéis a vuestros hijos, el vivir con otros, el compartiros, el que aprendan a querer y se sientan queridos por otros niños que habitualmente no están envueltos en cariño. Estoy segura que yo me habría planteado si mis hijos se “deseducarían”, si les atendería poco, si aprenderían cosas negativas o si les estaría restando una ración de padres, en vacaciones. En cambio vosotros nos habéis contado, con ilusión, que para ellos puede ser un aprendizaje, ya que son tan cariñosos, comunicativos y tiernos que facilitarán la comunicación del amor a estos chicos, aparentemente rudos, bruscos y poco afectuosos. Estáis convencidos de que toda la familia podéis ser un regalo bonito, para estos muchachos tan poco familiares, que verán cómo os queréis vosotros dos y cómo os comunicáis el cariño los cuatro.

 Yo entiendo que, tontos no sois, y sabéis muy bien que ir al crucero, que os invitó vuestro suegro, habría sido fantástico, pero habéis sido valientes al renunciar, ya que habíais adquirido este compromiso con vuestro grupo, en el que durante todo el año colaboráis como voluntarios. Habéis sido muy generosos y, además, lo hacéis sin alardear, sin haceros los mártires sino con el orgullo del bonito regalo que va a ser este verano para vosotros cuatro y compartiéndonos vuestros proyectos y planes, para hacer que los chicos disfruten de una experiencia casi familiar, de vivencias, ocio, aprendizajes y límites.

Me alegra un montón saber que hay cantidad de gente que gasta sus vacaciones en otros. Mi ginecóloga se va todos los veranos al tercer mundo, a operar. Nuestro amigo el óptico, el que recoge gafas usadas para llevarlas a Africa, se pasa dos meses cada verano practicando cirugías oftalmológicas, junto a otros dos amigos que fielmente regalan su veraneo a gente que lo necesita. Me sigue sorprendiendo cuántos sois los que adivináis lo que necesita la gente. Parece que tenéis un radar especial para detectar lo que les hace falta a otros. Es como si fuerais por la vida de forma cóncava, y ahí os caben los demás, mientras otros vivimos de forma convexa… solo llenos de nosotros mismos y ocupados de nuestras necesidades y temores y por eso no nos cabe nadie dentro, porque tenemos la mente ocupada solo en nosotros y en los nuestros y en los miedos a lo que les podría ocurrir.

 Os escribo esta carta para daros las gracias, porque vuestra generosidad nos cuestiona, vuestro compromiso nos interroga, vuestra austeridad nos anima a acumular menos, vuestra disponibilidad nos hace plantearnos si no estaremos instalados en un permanente acariciar nuestro yo, nuestro ombligo y, por eso no sabemos mirar al otro, al tú que nos acompaña, al que sufre cerca, al que nos necesita, al que está siendo injustamente tratado en este mal reparto que tenemos hecho de la vida y sus pertenencias.

 Dicen que el que es de Dios es de todo el mundo y eso creo que es lo que os ocurre a vosotros. Me consta que vivís en estrecha relación con Dios, que es Él el que os carga las pilas, el que os moviliza, compromete y entusiasma. Y realmente Jesús nos pregunta también a nosotros… ¿quiénes son tu padre y tus hermanos? Pues muchos más que los que están inscritos en tu libro de familia, tus hermanos son todos los seres humanos, mis hijos, especialmente los más pobres y los que sufren… y ante esta respuesta, no tengo nada más que decir que, que lo estáis haciendo muy bien, muy requetebién y que tenéis sólo una vida, que se pasa pitando, y la estáis viviendo coherentemente, de acuerdo con lo que queréis ser y soñáis construir, ese Reino de Dios de paz y de justicia, donde todas las personas vivan bien. ¡Os quiero tanto! Mari Patxi.

Querida sobrina: Acabas de comunicarnos tu próxima boda y nos has puesto a todos tan contentos y sorprendidos, pues vuestro noviazgo ha sido de lo más fugaz. Parece que siempre alegra la noticia de un enlace, aunque he de decirte que tras felicitarte con pasión, te propondría que os pararais a tener en cuenta unas pocas cosillas que, además del amor y la atracción, son importantes para formar una familia.

No quiero hacer de tía temerosa, ni marisabidilla, pero, como te quiero tanto y, además eres mi ahijada, me voy a tomar la libertad de hacerte unas poquitas recomendaciones. Os conocisteis en un viaje de ensueño, en su tierra, donde el lujo, el despilfarro y la aventura eran los reyes de la fiesta. Mohamed, que me parece adorable, era el guía y te conquistó con la primera mirada. Después estuvo todos los días acompañándoos y llenándoos de detalles, obsequios y sorpresas, de forma que no solo tú, sino todas tus amigas, os rifabais a ver quién era la que se llevaba al chico “buenorro” al huerto… Pasasteis juntos unos días de lujo y fantasía y a esos les siguieron unas cartas apasionadas, otra visita de él a tu terreno y tu comportamiento de perfecta azafata, guía, anfitriona y, final… “amiga especial”.

Ahora estáis programando a toda prisa esa boda alucinante que, nos contabas, va a ser una auténtica obra de arte, creada por los dos y que nos sorprendería y encantaría a todos. Estás radiante, guapísima, agobiada y llena de sueños. Me gusta verte así, entre otras cosas porque había esperado mucho este momento, ya que el calendario corre y los años de fertilidad pasan muy deprisa, cuando se está sumergido en la realización personal y en vivir para viajar. Quiera Dios que lleguéis a tiempo para ser padres, que será lo que coronará vuestro amor y que inventéis una familia estupenda, de la que salga gente feliz, sabia y generosa.

Quiero recordarte que no es nada fácil el acople de dos vidas que vienen de situaciones diferentes. Porque en todas las parejas hay que pasar una etapa de acoplamiento larga y costosa. No hay dos casas en las que se viva igual y cada uno viene a la pareja con la mochila llena de aprendizajes, costumbres y hábitos, que habría que compartir y pactar la forma nueva en que se va a vivir juntos. Siempre es difícil inventar un hogar nuevo, al que cada uno aporta lo que aprendió en su casa. Porque, de niño, uno aprende en la familia qué es el amor, la casa, la enfermedad, los amigos, el dinero, el uso de las habitaciones y los muebles, el tener invitados o el temer a los que llegan de fuera, el uso del baño, el descanso, la fiesta, la comida, la enfermedad, la relación con el otro sexo, la valoración del hombre y de la mujer, el reciclaje, la decoración, la forma de ordenar o desordenar los espacios, los ritmos de vida, los bebés, los hijos, el ocio, las ilusiones, el ritmo vital… y así podría decirte las mil cosas que se quedan tatuadas en la mente de los niños y que son los aprendizajes vitales con los que saldrá al mundo.

Harán falta miles de conversaciones para pactar acuerdos, intentando no molestar al otro y creando una relación y un hogar que os sea agradable para los dos. Ahí está la auténtica dificultad de todas las parejas y ese es el verdadero arte, el de construir una forma de vivir nueva, diferente y única, sumando lo que cada uno siente, sueña, desea y necesita, quedando los dos igualmente satisfechos, sin que nadie tenga que hacer un holocausto de renuncia radical por el otro. Hace falta ser muy artista para adquirir nuevas formas, decoración, hábitos y modos de vivir que os deje a los dos satisfechos.

Por eso, no puedo por menos que recordarte algunas dificultades que pueden surgir en vuestra relación. Venís de dos culturas completamente diferentes. No es lo mismo ser mujer y hombre, en su país y en el tuyo, no es lo mismo creer en un Dios que prohíbe, que creer en uno que ama y libera, no es lo mismo tener un concepto del hogar como espacio de encuentro, acogida y comunicación, como el de tener un museo intercultural en el que cada uno lucha por potenciar su estilo y preferencias.

No quiero hacerte daño, sobrinilla, que te quiero mucho, pero necesito recordarte que vivir es un arte y vuestra obra de arte es vuestra vida, esa que tenéis cada uno y a la que estáis llamados a ser en plenitud los dos. Mirad si juntos os hacéis crecer, os frenáis, os empujáis u os sostenéis. Si tú a él no le haces mejor persona, no te cases con él, si piensas cambiarle y forzarle para que piense como tú y termine abandonando su religión para bajar el nivel de tu compromiso con Dios y con el mundo y juntos vivir una fe light, que os aune, minimice y empobrezca… no merece la pena que forméis una familia que os raquitice.

La verdadera obra de arte no es inventar una celebración más loca que las de tus amigos, ni unos efectos especiales más sorprendentes, ni que tenga maquilladora el salón del banquete, ni que haya baile toda la noche para desayunar todos los invitados juntos y hacer una aventura mañanera, para que dure mucho la ceremonia. No se trata de que te cambies de vestidos, como en las bodas de la familia de Mohamed, ni de que regaléis a los asistentes el recuerdo más estrambótico y sorprendente que se haya podido imaginar. No… la obra de arte que os traéis entre manos los dos es la de construir un hogar en el que los dos viváis felices, una relación que os potencie a ambos, una casa abierta, que se enriquezca con la presencia y la confidencia de los amigos y familiares, un ocio que os descanse y os entusiasme, un romance que os haga crecer y vivir ilusionados por reencontraros, por hacer el amor, sin prisas, por hacer que el tiempo común sea gozoso para los dos y sea algo que estáis esperando con ilusión.

Os queda mucha tarea por hacer, y no es sólo el follón de la boda y sus efectos especiales. |No, lo más importante sería que hagáis un buen cursillo prematrimonial, que os enriquezca, que aprendáis de otras parejas a complementaros, a reíros juntos, a manejar la ira y acortar los enfados, a frenar los reproches que castran y raquitizan al otro, a potenciar el hablaros bien, el regalaros estímulos, el cuidar los detallicos de ternura, de sorpresa, de novedad en el d’ia a d’ia. También sería importante que vuestro acople sea corporal, pero también mental, porque vais aprendiendo y creciendo juntos, social, porque os relacionáis acogiendo la familia del otro, cuidando de los amigos, siendo alguien que enriquece el lugar donde está, sea el trabajo, la familia, el super, el ocio, el mundo o la sociedad. Y, por ‘ultimo os deseo que enriquezcáis vuestra parcela espiritual y cuidéis ambos vuestro encuentro con Dios, aunque le llaméis por distinto nombre, pero que os ha soñado felices y plenos.

Que no sea vuestro principal interés el vestido, el banquete, la invitación, el baile, el regalico a los invitados, la tarta sorprendente, el lugar donde se celebre, la batukada de después, la barra libre, las alpargatas para los que les duelan los pies, por los zapatos nuevos, el coctel de media noche o el carrito de chuches que se paseará por el baile.…

Me vas a perdonar, pero lo más importante es que cuidéis la ceremonia, que os comprometéis públicamente a quereros para siempre, que expreséis vuestro amor, de forma que sea auténtico, contagioso para los asistentes y fiel a vosotros. Y si, además, nos compartís vuestro proyecto de pareja, la forma en que queréis vivir vuestro complicado amor, si hacéis de la ceremonia algo cálido, fresco y humano, que todos entendamos y podamos celebrar vuestro cariño y pedir a Dios que os bendiga e impulse para conseguir juntos una vida bonita y feliz para los dos y que el mundo esté un poco mejor porque vosotros sois un regalo para quien viva a vuestro lado, sea hijo, trabajador, compañero, vendedor, mecánico, autobusero, … en todos ellos puede repercutir vuestro amor, si conseguís ir aumentándolo cada día, como la chimenea a la que cada uno va echando leña, para mantener el calor de hogar y el bienestar para los de dentro y los de afuera.

Sobrinísima, te he metido un buen rollo, y estoy encantada de que os caséis, pero sólo he hecho advertiros de algunas cosillas que con el subidón del enamoramiento se os podían pasar de largo.

Que Dios bendiga vuestro amor y os ayude a comunicaros, pactar y comentar todo, para que sigáis queriéndoos cada día un poco más. Yo también os quiero un montón. Un abrazo a ambos MP.

Querida familia: Hoy, cuando he ido a ver a mi amigo a oncología del hospital me ha encantado que, al preguntarle cómo estaba, me ha contestado que “en la gloria”, porque estaba maravillosamente atendido y porque además, con un poco de mala suerte, también podría estar cerca de la Gloria… Luego nos hemos estado riendo de que no quiere tener aspecto de enfermo y cada mañana, internado, se levanta, se ducha y se viste de calle, porque le deprime verse en pijama conectado a su chute de quimioterapia. Nos han contado que, como la cama del acompañante es muy incómoda, esta noche ha dormido su mujer en la del enfermo y él en la del acompañante, aunque ella no ha descansado del todo por temor a que le confundieran y le pusieran una inyección, una sonda o cualquier otra fechoría hospitalaria que debería recibir su marido. Nos hemos reído un buen rato con sus ocurrencias y al volver pensaba yo lo bueno que es saber poner humor en las situaciones negativas para suavizarlas.

El sentido del humor es una cualidad del amor que hace soportable lo más duro, que suaviza un dolor, magnifica una emoción o ridiculiza una situación. Cuando mi amigo decía que estaba cerca de la Gloria, me gustaba comprobar que sabe bien dónde está, pone nombre a lo que le ocurre y no necesita mentiras piadosas de los de alrededor, porque es suficientemente adulto para saber con quién se la está jugando. Pero al contarlo con humor se lo hace más llevadero a sí mismo, a sus hijos, amigos, familiares y a todo el entorno y, además, como decía él, deja de sentirse en el mundo de los que se están despidiendo de la vida, para estar en el grupo de los vivos, los que tienen ilusión, los que se ríen de sí mismos, los que saben poner chispa aún en la tragedia.

 Dicen que es la familia la escuela de casi todo, pero desde luego es en ella donde uno aprende a dramatizar trágicamente los pequeños y grandes reveses de la vida, o a tomarlos con humor, intentando quitarles importancia o, por lo menos procurando vivir más ocupados que preocupados, más poniendo la lupa en lo positivo que en lo negativo que ocurre, o puede ocurrir.

 Ya desde niños aprendemos de nuestros padres cómo se viven los problemas, la enfermedad, el dolor, la muerte, las preocupaciones, las tragedias y las dificultades comunes de la vida. También es en casa donde aprendemos a autocompadecernos y hundirnos o a desdramatizar, a reírnos de nosotros mismos, a tomarnos menos en serio y a sobrellevar con humor las dificultades y los defectos propios y de los demás miembros del hogar.

Realmente, si supiéramos tomarnos a broma muchas cosas, la vida sería mucho más sencilla, porque lo que hoy es un drama mañana puede ser una anécdota, sin más importancia. Además, todo se pasa, como dice el refrán, “no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista”, así que hay que saber relativizar, para poder superar cada situación. Sería bueno iniciar el día como asomándonos al balcón de la vida, desconociendo lo que nos deparará la jornada, pero con ganas e ilusión de poder con lo que venga, de reírnos de lo de ayer, de procurar llorar poco por lo de siempre y de disfrutar al máximo las pequeñas cosillas cotidianas.

 Dicen que somos lo que pensamos, pues según lo que nos decimos por dentro, así sentimos y en consecuencia actuamos. Es la fórmula del PSA, que no es el partido socialista andaluz, ni la fórmula prostática, sino el Pienso, Siento y Actúo, lo que rige nuestra vida. Si viene un revés que me cambia los planes o la vida, puedo pensar y recrearme en todo lo negativo que se avecina, entonces sentiré tristeza, amargura, autocompasión y bajón de energía y actuaré sin ganas de vivir, serio, inapetente ante todo lo que la vida me ofrece y me sumergiré en mi dolor. En cambio, si ante ese mismo revés, o conjunto de ellos, que a veces los males parece que nunca vienen solos, pues pensaré en qué es lo peor que puede pasarme y qué puedo hacer para encontrar algo positivo o actuar construyendo, sentiré energía para buscar las mejores soluciones, para dejarme ayudar, para aceptar apoyo, cariño, ayuda y recursos y actuaré buscando personas y actividades nutricias que me hagan este trago más llevadero, para mí y los míos, intentando que haya el menor desgaste de energía, tiempo y pena y, al mismo tiempo, brote de mí lo mejor para cuidar a quien lo necesite y autocuidarme, al mismo tiempo, para dejar fluir recursos que quizás hasta ahora nunca había utilizado, pero que poseo, como saber decir el cariño, aprovechar el tiempo, disfrutar al máximo los pequeños momentos de comunicación, de ternura, de generosidad y de felicidad, que también están presentes en toda dificultad.

 Para los que vivimos la vida sabiéndonos hijos de un Padre que nos quiere tanto, que tiene cada cabello de nuestra cabeza contado y nuestro nombre tatuado en la palma de su mano, podemos hacer lo que nos propone y acudir a descansar en Dios nuestros cansancios y agobios, convencidos de que nos sosegará y aliviará e iremos viviendo el cada día apoyados en su presencia, dejando que su Espíritu y su fuerza hagan brotar nuestros recursos interiores y los de los demás, para que nos llene el corazón de risas y la boca de canciones y así poder con los contratiempos y gozar la vida a plena pulmón y con humor.

 La mayoría de los filósofos han tenido también un gran sentido del humor. Recuerdo en este momento aquella frase de Beltran Rusell que decía: El secreto de la felicidad está en haber elegido unos buenos padres”… así que ójala los nuestros nos hayan educado con humor, además de con amor. Pero para hablar del sentido del humor, es curioso, que sólo puede hacerlo quien lo posee, cosa que no ocurre en otras materias como, por ejemplo la belleza, que puede describirla hasta la persona más fea del mundo.

 Y, como dicen también que toda cosa negativa que nos ocurre trae un regalo, intentaré descubrirlo para vivir la situación como oportunidad de crecimiento y comunicación, de unidad y de florecer fortalezas vitales. Recordemos también que toda persona tiene sus agujeros negros en su historia vital, así que yo voy a sanear un poco los míos y reírme de la última bronca que estoy alargando, pidiendo perdón pronto y perdonándome a mí misma por haberme tomado tan en serio. Ahí va un abrazo Mari Patxi

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